El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de Él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. (Juan 1, 9-14)
Desde CRISTIANOS SIN FRONTERAS, nos sumamos a anunciar que JESÚS NACE PARA TODOS con nuestras estrellas, con nuestro testimonio y nuestras felicitaciones, acordándonos de una forma muy especial, de todos los misioneros del mundo, que lo hacen cada día.
Recibamos, en nuestra vida y en nuestras casas, la Luz que nos viene de lo Alto, y vivamos y anunciemos, con alegría y sencillez, la Buena Noticia de Dios-con-nosotros.
Contemplemos en nuestro belén al Niño Dios y, haciéndonos eco del Papa León XIV, trabajemos para ser puentes de encuentro entre los hombres y Dios y puentes de paz y fraternidad entre los pueblos.
¡FELIZ NAVIDAD y nuestros mejores deseos cargados de bendiciones en el Nuevo Año!












